La comunicación es una habilidad esencial y un reto constante para los profesionales en posiciones de liderazgo. Pero no se limita a la emisión eficaz de un mensaje, sino que es una herramienta fundamental para la motivación, la generación de confianza y la consolidación de nuestra propia autoridad en los equipos, empresas y sectores en los que estamos presentes.
Durante las últimas semanas, en Coaching 4 Results hemos seleccionado distintos artículos que analizan la relación entre lo que comunicamos y cómo lo comunicamos, con la forma en la que lideramos. Estos son los que más repercusión han tenido en nuestros canales digitales:
Aunque a muchos profesionales les cause pudor, celebrar un logro propio no es un acto de ego: reconocer avances, aunque sean pequeños, ayuda a mantener el ritmo, ajustar el foco y no vivir siempre en modo ‘próximo objetivo’. Lan Nguyen analiza en este interesante artículo las barreras autoimpuestas y nos propone algunas pautas para combatirlas y afianzar nuestro auto-liderazgo.
Comunicar una mala noticia no es solo gestionar el impacto inmediato, sino orientar al equipo hacia lo que puede hacerse a partir de ahí. Nacy Duarte analiza cómo comunicar este tipo de mensajes y nos propone un modelo para que esta comunicación no sea también una herramienta de liderazgo que ayude a preservar la confianza y movilizar a las personas hacia los siguientes pasos.
Para muchos profesionales, especialmente quienes están empezando, tienen un perfil más reservado o dudan de su propio criterio, el reto de comunicación no es solo hacerse oír, sino atreverse a ocupar espacio. Andy Molinsky analiza hasta 6 estrategias distintas que se pueden adoptar en una reunión presencial para encontrar su forma auténtica de hacerlo.
A menudo los profesionales en posiciones de liderazgo sienten la tentación de estar presentes en todas partes. En esta interesante lectura, Benjamin Laker analiza los porqués y desventajas de esta tendencia a la presencia constante y nos propone algunos pasos para dar un paso atrás y ayudar a que nuestra presencia sume en lugar de interferir.
Al hablar de networking muchos profesionales establecen un objetivo de desarrollo de carrera. Pero nuestra red también puede ayudarnos para acelerar el aprendizaje: aquello que no sabes o que te llevaría horas o incluso meses descubrir, puede estar a una llamada de distancia. Harry Kraemer nos plantea cómo extraer todo el potencial a nuestra red desde una perspectiva de conocimiento.
Si quieres estar al día de lo último en liderazgo y gestión de equipos, te invitamos a conectar con nosotros a través de X y LinkedIn.
Foto de Cody Engel en Unsplash